Normalmente, cuando hablamos de duelo, pensamos en la muerte. Se muere alguien, estamos tristes y empezamos un duelo más o menos largo e intenso.

Sin embargo, hay muuuuchas situaciones en las que puedes vivir un duelo a lo largo de tu vida y que no tendrán nada que ver con una muerte (al menos literal).

¿Qué a qué me refiero?

Vamos a revisar un poco tu vida…

Piensa en alguna relación de pareja que terminara… ¿cómo te sentiste?

¿Estuviste triste? ¿Enfadad@? ¿Intentaste reconciliarte?

Ahora piensa en alguna situación donde te despidieron del trabajo, tuviste que cancelar un plan que te hacía mucha ilusión o abandonaste un proyecto que te encantaba…

¿Cómo te sentiste? ¿Enfada@? ¿Triste? ¿Intentaste luchar pensando en alternativas para seguir con lo que tenías en mente?

Vamos a hacerlo una última vez.

Ahora hace 1 año del confinamiento por el Covid-19, ¿cómo te sentiste entonces, cuando tuviste que cancelar todos tus planes, dejar de ver a la familia y amig@s, y hasta tuviste que cancelar un viaje o cerrar un negocio?

Bien, en todas estas circunstancias, has vivido un duelo.

A lo largo de tu vida, realizarás un duelo por cada cosa, persona o situación que despidas. Puedes que sea largo, corto, intenso, que pase desapercibido,… pero lo vivirás…

Así que hoy, vamos a hablar un poco sobre esto.

¿Qué es el duelo?

Empezamos a ponernos un poco técnicos y vamos a definirlo.

El duelo es el proceso psicológico por el que pasamos cada vez que nos enfrentamos a una pérdida.

La pérdida de cualquier objeto, situación o persona a la que estamos apegados, provoca un duelo, aunque la intensidad y las características pueden variar.  

Consiste en la adaptación emocional a esta pérdida y engloba también factores fisiológicos, cognitivos y conductuales.

Podemos sentir duelo en una ruptura de pareja, al abandonar el lugar de nacimiento, por una expectativa no cumplida como no poder tener hijos, al cambiar de puesto de trabajo, de coche, de etapa vital (vejez) y por supuesto, por la muerte.

Así que es normal sentir cualquier de las emociones que te voy a explicar a continuación si te encuentras en alguna de estas situaciones…

Las fases del duelo

Cuando hablamos de duelo, siempre se suele hablar de las 5 etapas del duelo de la teoría de Elisabeth Kübler-Ross, una psiquiatra suiza que trabajó con pacientes terminales.

Aunque puedes encontrar otras variantes, se pueden reducir a estas etapas:

1. Negación

Suele ser una de las primeras reacciones después de la pérdida, con frecuencia unida a un estado de shock o embotamiento emocional y/o cognitivo.

Nos permite amortiguar el dolor y aplazarlo temporalmente.

La mente se separa de la realidad traumática para poderla asimilar.

Hay distintas formas de mostrarse.

Puede vivirse como una sensación de calma aparente, como si no hubiera sucedido nada.

Puede que niegues la importancia de la pérdida o de que sea definitivo (por ejemplo, pensar que tu ex pareja volverá).

Se pueden asociar pensamientos del tipo:

  • Pero si ayer estaba bien
  • No me lo puedo creer

O hablar de esa persona en presente como si todavía estuviera aquí.

Para salir de esta fase, es importante admitir y asumir la realidad ya que no se puede sostener de manera indefinida.

2. Ira

Aparece por la frustración, la impotencia y el resentimiento de no poder hacer nada para arreglar o cambiar esta situación.

A menudo, en esta etapa intentas culpar de la pérdida a algo o alguien, puede ser otra persona, las circunstancias o tú mism@.

Es probable que proyectes esta ira en todas direcciones, sobre todo si no puedes encontrar una solución ni a alguien a quien responsabilizar de lo que ha ocurrido.

Esto incluye también, dirigirla hacia personas u objetos que no tienen la culpa de nada.

En el fondo, esta ira es un intento de que nuestra situación se mantenga igual que antes de la pérdida.

3. Negociación

Aquí todavía tenemos una pequeña esperanza de que nada cambie y que podamos influir de algún modo en la situación.

Por ejemplo, puede que un paciente terminal intente buscar tratamientos a pesar de saber que no hay cura o pensar que un cambio de comportamiento hará que tu pareja vuelva contigo.

Se dice que es una etapa donde la fantasía y la ficción toman protagonismo: intentar imaginar una vida donde esto no ha sucedido, poder volver atrás en el tiempo para cambiar el pasado…

Es otra forma de lidiar con el dolor, sin embargo, suele ser breve porque, muy a menudo, no hay nada que hacer para cambiar esa situación.

4. Depresión

Cuando ves que no hay nada que puedas hacer para cambiar la situación, empiezas a asumir que esta es tu realidad y aparecen los sentimientos de tristeza y de desesperanza, desánimo, falta de motivación, aislamiento social, entras en el estado de víctima, etc…

Aparece una fuerte tristeza que no se puede camuflar con excusas ni con fantasías.

Volvemos al presente con una sensación de vacío por la pérdida.

Hay que tener en cuenta que cuando hablamos de pérdida, no lo hacemos solo de la situación específica que se ha terminado, sino que también perdemos muchos elementos asociados.

Por ejemplo, los planes de futuro que habías hecho con tu pareja y no harás o la vida que te imaginabas tener y no tienes.

Puede que, en ocasiones, la vida deje de tener sentido para ti o que entres en una crisis existencial después de esta pérdida, sea lo que sea que has perdido.

No solo tienes que aprender a aceptar que vivirás sin lo que has perdido, sino que tienes que empezar a vivir en una realidad definida por esta ausencia.

Es normal sentir dolor y no hay una fecha límite para dejar de sentirlo, pero es importante no quedarse estancad@ ni bloquead@ en esta etapa.

Te sentirás cansad@, desanimad@ y te costará creer que vas a salir de este estado de tristeza. Sin embargo, todavía nos queda una etapa por pasar.

Es una de las etapas del duelo más delicadas y es importante no permitirse extenderse demasiado.

Por eso, se recomienda no romper demasiado la rutina que se llevaba antes de esta pérdida, mantenerse activ@ y entender que es una fase, que pasará.

Si esta etapa dura mucho tiempo, te cuesta atravesar algunas fases y no te permite avanzar en el duelo, si te impide llevar una vida normal o aparecen conductas desadaptativas como fobias, ideas suicidas o ataques de pánico, puede que estés en un duelo patológico y necesitas la ayuda de un profesional.

5. Aceptación

Se acepta que la pérdida en esta situación era inevitable, que la vida continúa y que se puede vivir, a pesar de esta pérdida.

Aunque todavía no es una etapa feliz, la capacidad de experimentar alegría y placer va volviendo y el dolor emocional se va extinguiendo con el tiempo.

En esta etapa, puede ayudar tener en cuenta:

  • El perdón: perdonar a la persona, situación, a un@ mism@ por todo lo que has sufrido con esta pérdida.
  • El agradecimiento: agradecer lo bueno de esta situación, la posibilidad de haber podido compartir tiempo y experiencias con esa persona, los aprendizajes que se han derivado de esta situación, etc…

Ten en cuenta que NO todas las personas atraviesan las 5 fases ni en este orden, y pueden volver a repetirse algunas etapas.

Es importante ir limpiando todas las emociones que se han sentido y que hayan podido quedar almacenadas para que no se queden en tu mochila emocional (y que luego te afectarán en tu presente, tu futuro y las futuras situaciones y relaciones que puedas tener).

Y, para terminar, vamos a hablar de lo más importante.

¿Cómo afrontar el duelo?

Los pasos del duelo, suelen realizarse de forma espontánea y natural, es decir, van sucediendo solos…

Pueden durar de 2 meses a 2 años, pero es muy variable y depende de cada persona y situación.

Lo importante, sea el duelo que sea por la pérdida que sea, es permitirse vivir este duelo y sentir las emociones asociadas.

Esto no significa que puedas (y debas) pasarte el día llorando o gritando al primero que pase por delante pero sí entender que es normal que estés sintiendo lo que estás sintiendo y que necesitas expresarlo para que no se bloquee.

¿Cómo?

  • Llorando cuando puedas hacerlo
  • Permitiéndote tiempo a solas
  • Escribiendo tu ira o transformándola en arte, deporte,…
  • Escuchándote
  • Respetando tus tiempos

Y no quiero terminar sin que tengas en cuenta que una pérdida puede ser cualquier expectativa no cumplida y solo tú sabes el dolor que te ocasiona.

Quizás para otra persona no es nada, pero para ti es una gran pérdida, no permitas que nadie te diga cómo de importante es para ti y permítete sentir el duelo de esta pérdida.

Hay millones de pérdidas en nuestro día a día y vamos a vivir muchas a lo largo de nuestras vidas.

  • Un aborto
  • No poder tener hijos
  • La vida que imaginaste que querías tener y no tienes
  • Tu coche viejo
  • Una ruptura
  • Un despido
  • Cambiar de país de residencia
  • Dejar de hablarte con una amistad o familiar
  • Que tu mejor amig@ tenga pareja y lo veas menos.
  • Perder una mascota
  • Cerrar un negocio
  • Dejar de ser la persona que eras
  • Perder la libertad
  • El diagnóstico de una enfermedad
  • Un accidente…

Cada cambio, cada situación, puede generarte un duelo si te importa y tenías una fuerte implicación emocional, permítete sentirlo y entiende que es normal sentirte triste, enfadad@ y desanimad@.

Recuerda que,

Esto también pasará.

¿Qué puedes hacer hoy?

Por cierto, antes de despedirnos, vamos a reflexionar…

  • ¿En qué situaciones has vivido un duelo y no te has dado cuenta?
  • ¿O en qué casos no te has permitido sentirte triste para superar ese duelo?
  • ¿Crees que hay algún duelo no completado en tu vida?
  • ¿Sabes que puedes curar estas heridas mal cicatrizadas del pasado?

Escríbeme si lo necesitas 😉

—- No te creas naaada de lo que te digo al 100%. Primero pruébalo, piénsalo y si te gusta y te sirve, quédatelo 🙂 —

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Sobre la autora

¡Hola! Psicóloga, Coach, Escritora, Equinoterapeuta, etc... Aprendiz de la vida y de la naturaleza, siempre dispuesta a aprender y a descubrir algo nuevo. Me encanta disfrutar de los pequeños grandes placeres de la vida: leer, las puestas de sol, la naturaleza, las croquetas, la música, los pasteles,... ;)

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