Muy a menudo, me encuentro a personas que quieren cambiar sus vidas, pero se frustran ante las primeras dificultades.

Normal.

Es una m**** tener que esforzarse constantemente para cambiar patrones de conducta, eso que repetimos una y otra vez y sabemos que no nos ayuda, al contrario, pero que somos incapaces de dejar de hacerlo. Quizás algunos días si, pero siempre terminamos volviendo a nuestros actos de siempre.

Y luego llega la gran pregunta:

¿Por qué cuesta tanto cambiar?

Bueno, esta pregunta podría tener una respuesta interminaaaaaable… pero hoy solo vamos a hablar sobre algunos motivos que te ayuden a entenderlo y, a la vez, que te sea más fácil modificar lo que quieres cambiar.

¡Empezamos!

El cambio es difícil

Podría decir que el primer paso es entender que el cambio es difícil y es normal que así lo sea (en los próximos apartados te cuento por qué).

A nuestra mente no le gusta el cambio, siempre va a lo seguro y a lo cómodo para ahorrar energía y para evitar posibles riesgos.

Además, es muy frecuente que estemos intentando cambiar patrones de conducta que están muuuuy enraizados, es decir, que hace muuuuchos años que los repetimos. Así que es muy normal que sea difícil cambiarlo.

¿Te he contado la metáfora del camino más transitado? Te la cuento siempre cuando hablo de objetivos, así que la encontrarás tanto en el Programa Objetivo: Conseguir Objetivos como en Psico Training con la guía para reinventarte. Pero puedes ver un resumen en esta publicación de Instagram.

Es un camino de obstáculos y altibajos

¿Te suena la frase de “un paso hacia delante y dos pasos hacia atrás”?

El cambio es un poco así…

No es una línea recta, es un camino con paradas, desvíos, marcha atrás, volver a empezar, desmotivaciones, abandonos, … Pero también de pequeñas victorias, avances, satisfacción de conseguir lo que te propones y finalmente, de mayor bienestar.

Aunque para conseguirlo, necesitas persistir.

* Imagen extraída de google

Y para ello, necesitas tener muy claro “tu para qué”, el motivo por el que quieres cambiar.

Si te interesa saber cómo descubrirlo, te lo enseño en el programa Objetivo: Conseguir objetivos.

Tienes la creencia de que NO se puede cambiar

Muchas veces, me encuentro también con clientes con la creencia de que NO pueden cambiar ciertas actitudes, pensamientos y actitudes que tienen.

Pero está demostrado que nuestro cerebro es plástico, es decir, puede cambiar y adaptarse. No es una estructura fija, al contrario, con nuevas experiencias, nuevas formas de pensar, sentir y actuar se puede tener un impacto directo en el modo en que se estructura nuestro cerebro.

“Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro” Ramón y Cajal

Así que, aunque parezca difícil, es posible.

Debes de tener en cuenta que cuanto más destructivas sean tus conductas o tus pensamientos, cuanto más tiempo los hayas usado y repetido, más tendrás que trabajar para eliminarlas y transformarlas.

Somos propensos a resistirnos al cambio

Si no somos conscientes de lo que queremos cambiar y de que lo estamos haciendo, no vamos a cambiar porque iremos con el piloto automático activado.

Cuando funcionamos con este piloto automático, repetimos nuestros hábitos de pensamiento, de sentimientos, de relacionarnos, de actuar… porque es lo que hemos estado haciendo a lo largo de nuestra vida, es lo habitual.

Son patrones cómodos y nos resultan muy familiares, así que solo vamos a cambiarlos si lo hacemos de forma voluntaria, deliberada y con un esfuerzo consciente e importante.

¿Quieres descubrir cuáles son tus patrones que te están frenando y limitando? Apúntate a Psico Training y haz el test para saberlo

Si esperamos que ocurra un cambio por sí solo, NO va a ocurrir.

Estamos “condenados” a repetir los errores del pasado y el legado familiar, a menos que hagamos un esfuerzo intencionado y prolongado para modificarlos.

Queremos evitar el dolor a toda costa

No nos gusta el dolor y lo evitamos a toda costa.

Ya lo sé, es normal, a nadie le gusta sufrir…

Por eso siempre intentamos dirigirnos hacia las experiencias que nos producen placer y nos gratifican.

Sin embargo, entenderás que no siempre podemos ser felices ni todo va a estar genial. Es más, el dolor es necesario para que nos demos cuenta de que algo no es adecuado para nosotr@s, es un aviso de que algo falla y tenemos que parar, observar, analizar y modificar lo que sea necesario.

Además, debes de tener en cuenta que, por mucho que evites el dolor, este no desaparecerá, te estará esperando y probablemente, cada vez será más grande para que le hagas caso de una vez.

Es importante hacer frente a las situaciones que sueles evitar siempre porque te dan miedo, o en las que has fracasado, te has sentido rechazad@ o humillad@.

Si no te enfrentas a ellas, estás destinad@ a repetir los patrones que te hicieron daño porque no las has resuelto.

Nos da tanto miedo afrontar el dolor, que a veces, nos convertimos en adictos al alcohol y a las drogas para evitar sentir estas emociones.

Si aparece el dolor en tu vida, es porque te está diciendo algo importante y tienes que escucharle, sin miedo a sentirlo. Evitarlo no hará que desaparezca, solo estás retrasando lo inevitable.

Estás evitando tu parte de responsabilidad

Otra conducta muy habitual que dificulta el cambio, es esa manía que tenemos los humanos de dar la culpa a los demás.

No es culpa tuya que sigas deprimid@, es culpa de la sociedad, de la situación actual y de las circunstancias de tu vida.

¿Te suena?

Efectivamente, habrá factores externos que te afectarán e influirán, pero siempre serás tú quien tendrá la última, y definitiva, responsabilidad sobre cómo gestionas lo que te sucede.

¿A quién le estás dando las culpas?

¿Y si tú eres el principal responsable de ser el freno de tu cambio?

No eres consciente de lo que tienes que cambiar

A veces, el cambio es difícil porque no somos conscientes de lo que tenemos que cambiar o nos enfocamos en un aspecto inadecuado.

Por ejemplo, quizás quieres perder peso, pero te centras en dejar de comer en vez de aprender a comer de un modo más saludable y empezar a hacer deporte.

O quizás no eres realmente consciente de lo que comes. Muchas veces, he visto y oído a personas decir que no comen tanto y que comen muy bien y cuando empiezan a apuntarlo todo en una libreta, se dan cuenta de que comen muuuucho peor de lo que creen.

Tomar consciencia es siempre el primer paso para cambiar.

Has empezado por un reto demasiado difícil

Puede que te estés exigiendo demasiado o te hayas impuesto un reto demasiado alto de cambiar.

Te pongo un ejemplo. Si eres una persona tímida, no puedes pretender ser abierta y hablar en público como si nada de la noche a la mañana.

Necesitas tiempo para ir aumentando los retos progresivamente.

Primero, acostúmbrate a iniciar conversaciones, a saludar a desconocidos y, paso a paso, ve aumentando el reto hasta que consigas sentirte cómod@ hablando delante de, cada vez, más personas.

Precisamente por esto, creé el reto Be Brave para que aprendieras a crearte retos progresivos cada vez mayores para que consiguieras lo que te propusieras sin sentirte abrumad@ ni que abandonaras por el camino, haciéndolo a pesar del miedo.

No eres suficientemente disciplinad@ y persistente para conseguir el cambio

Otro aspecto muy común es abandonar antes de tiempo.

Como ya he dicho al principio del artículo, el cambio es difícil y requiere tiempo para transformar estos patrones que tenemos integrados desde hace taaaaantos años.

¿Una carretera se construye en un día? ¿Y cuántos días necesitarías para deshacerla y que volviera a crecer la hierba a como estaba antes de serlo? Muchos, ¿verdad?

Pues imagínate lo que tardarás en deshacer lo que hace años que has hecho y repetido mil veces.

Ahora me voy a poner las gafas y el moño de Rottenmeier para decirte que, para ver cambios en tu vida, necesitas ser disciplinad@ y persistente.

* Imagen de Google

Y esto significa, repetir dos mil veces la nueva conducta para sustituir al viejo patrón.

No es que el cambio sea imposible, es que no has persistido lo suficiente.

No has pedido ayuda

A veces, el problema está taaan enraizado que tú sol@ no vas a conseguir cambiarlo.

Si este es tu caso, necesitas ayuda de una persona externa y/o de un profesional para conseguirlo.

Aquí entro yo y el resto de profesionales que puedes encontrar cada vez más fácilmente, para que te ayuden a conseguir el cambio que deseas.

No abandones, siempre hay alguien que pueda ayudarte, sea un profesional, un amigo o un familiar.

Si crees que necesitas ayuda, escríbeme aquí.

¿Qué puedes hacer hoy?

Ha llegado el momento de pasar a la acción y responsabilizarte de tu cambio.

Vamos a pensar un poco…

  • ¿Con qué aspectos te sientes más identificad@?
  • ¿Cuáles crees que son tus motivos principales que te están frenando?
  • Y lo más importante, ¿Qué crees que puedes hacer para empezar a cambiar?
  • ¿Qué paso vas a dar hoy?

Recuerda que si necesitas ayuda, puedes contactar conmigo o empezar a trabajar por tu cuenta en este cambio. Pero está en tu mano conseguirlo 😉

— No te creas nada de lo que leas. Primero piénsalo, pruébalo y si te sirve, quédatelo. —

author-sign

Leave A Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Sobre la autora

¡Hola! Psicóloga, Coach, Escritora, Equinoterapeuta, etc... Aprendiz de la vida y de la naturaleza, siempre dispuesta a aprender y a descubrir algo nuevo. Me encanta disfrutar de los pequeños grandes placeres de la vida: leer, las puestas de sol, la naturaleza, las croquetas, la música, los pasteles,... ;)

Te puede interesar...