Este artículo es la continuación de éste, donde te hablaba de lo que necesitas para emprender online, más a “nivel técnico”.

Hoy te hablo de mentalidad, y aunque no tengas pensado emprender online, también te va a interesar ya que,

Tu mentalidad puede ayudarte a vivir una vida feliz o una muy infeliz.

¡Vamos al lío!

Tu mente quiere protegerte

Debes de tener claro que todas tus creencias, tus miedos y hasta tu forma de actuar, están en tu vida para protegerte.

Nuestra mente quiere evitar cualquier posible peligro y cualquier gasto de energía innecesario porque su objetivo primordial es sobrevivir. Así que puedes hacerte a la idea de que todo lo que va a fomentar tu mente, será para conseguir esto.

¿Te suena que te da una pereza enorme ir al gimnasio y te apetece más quedarte en el sofá viendo series? Modo ahorro activado.

¿Te da miedo salir de la zona de confort? Modo protección activado.

¿Creencias limitantes que te dicen que no lo hagas? Tu mente protegiéndote también…

Es importante que tengas claro que nuestra mente no quiere castigarnos, es su modo de protegernos, aunque a veces no sea la mejor opción para nosotr@s.

Sin embargo, sabiendo esto, cada vez que tengas miedo, pereza, te sientas limitad@ o busques excusas, no te dejes llevar por todos ellos porque es tu mente intentando protegerte.

Tu para qué

Si eres emprendedor, tener claro tu “para qué” es IMPRESCINDIBLE. Si no lo eres, también.

El famoso “para qué” es el combustible que te mantiene en marcha para seguir avanzando.

Soy muy pesada diciendo que tener objetivos en la vida (aunque sean sacar el perro a pasear cada día) es muy importante porque sino, la vida pasa y no nos damos cuenta. Nos dejamos llevar como una hoja río abajo, sin tener ningún control en nuestra vida. Y luego miramos hacia atrás y nos damos cuenta que no hemos hecho nada de lo que queríamos…

Por esto y por muchos motivos más, es importante tener objetivos. Pero además, tener tu “para qué” te ayudará a seguir hacia adelante cuando las circunstancias en tu vida se pongan difíciles. Cuando te plantees abandonar y tirar la toalla, si tienes claro tu “para qué”, seguirás avanzando, aunque tengas que descansar en el camino…

¿Cómo puedes descubrir tu “para qué”? Dedico un apartado entero en el Programa Objetivo: Conseguir Objetivos para que lo descubras, para que sepas qué te mueve y asegurarte que es tuyo y no es impuesto por el exterior.

Tener tu “para qué” te ayudará a seguir hacia adelante cuando las circunstancias en tu vida se pongan difíciles.

Tu diálogo interno

Tu diálogo interno te puede motivar y ayudarte a sentirte el rey del mundo o puede desanimarte hasta tal punto que no te sientas capaz ni de salir de la cama.

A ver si te suena:

  • Vas a hacerlo mal
  • No estás preparad@
  • ¿Cómo iba a salirte bien?
  • No vales para nada…

Tu charlatán interno, tu Pepito Grillo o como quieras llamarlo, va a estar ahí para ayudarte o para hundirte, de ti depende qué fuerza le quieres dar.

Este diálogo está formado por tus creencias, por tus experiencias, por los acontecimientos del entorno, y cuanto más lo repitas, más fuerza va a tener sobre ti.

Así que, es de vital importancia elegir un diálogo interno que te motive, te de fuerza y te ayude a quererte y a seguir hacia adelante.

No va a ser fácil, lo reconozco, porque tenemos un mecanismo en nuestra mente que, cuando nuestra mente no está ocupada, para ahorrar energía, se activa y se pone a divagar de un pensamiento a otro (la mente de mono).

La encargada es la red neuronal por defecto y es la que, casi el 50% de nuestro tiempo, estará pensando en el pasado, en lo que tenemos que hacer, en la discusión que tuvimos por la mañana o en lo miserables que somos con nuestra vida.

Nuestro objetivo es o bien controlar estos pensamientos automáticos para que sean más positivos, repitiendo un mantra, por ejemplo, estar ocupados para que nuestra mente no tenga tiempo de merodear, o parándola con la meditación.

Tus creencias limitantes

Muy relacionado con el diálogo interno, porque probablemente en él descubrirás a un montón de creencias limitantes, son precisamente todas estas creencias que a lo largo de tu vida y, sobre todo durante la infancia, has ido tomando como válidas sin evaluarlas ni asegurarte que todavía son válidas.

Hay muchas de estas creencias que quizás tenían validez cuando tenías 7 años, o cuando eras más joven e inexpert@, 10 años atrás pero que ahora ya no son válidas.

Pero hay que revisarlas.

Cuando eres emprendedor, descubrirás que, cuando menos te lo esperas, te saldrán creencias limitantes por todas partes, por eso, es importante ser consciente de cuando van apareciendo para poderlas transformar. Si no lo haces, te impedirán avanzar.

Tienes el Reto DETOX Mental y Reprogramación específico para transformar las creencias que te limitan aquí.

Pienses lo que pienses, tendrás razón, así que elige pensar bien

Síndrome del impostor

Este es un clásico en casi todo emprendedor. Son esas creencias de que:

  • No eres suficientemente buen@
  • No estás preparad@ todavía
  • ¿Quién te va a comprar a ti?

Y una larga lista de “tú NO eres suficiente” camuflados en distintos tipos de frases.

Aquí encontramos creencias limitantes, comparaciones, miedos,… que solo te estarán diciendo que no estás suficientemente preparad@ para hacer lo que tengas que hacer.

¿El problema? Que NUNCA estarás lo suficientemente preparado para hacerlo.

A no ser que afrontes (y confrontes) esas creencias limitantes y esos miedos. En el Reto Be Brave te ayudo a salir de la zona de confort y a afrontar los miedos, porque, tal como te cuento en la Masterclass incluida, todos los miedos que tienes se reduce a un solo miedo: el miedo a no ser capaz de afrontarlo.

Sintiéndote capaz, poco a poco, te sentirás más segur@ y valiente para afrontar cada vez retos más grandes.

Y este síndrome del impostor cada vez tendría menos voz y se haría más pequeño…

Disfruta del camino

Está muy bien tener objetivos, ya lo hemos hablado, pero es muy importante dejar de fijarse tanto en el destino final y empezar a disfrutar del presente.

Nadie te va a asegurar que lo vas a conseguir o que cuando lo consigas, sea lo que quieres.

Y es que el objetivo, conseguirlo, es un pequeño punto del camino, muy pequeño. La parte más grande, larga y que requerirá más tiempo, esfuerzo y vida (porque vas a invertir mucho tiempo en ello) es precisamente el camino que tendrás que recorrer para conseguir el objetivo final.

Por eso, es muy importante disfrutar del camino.

El camino es el proceso más largo para conseguir tu objetivo, ¡disfrútalo!

Si te centras mucho en el destino final, te perderás muchísimas cosas por el camino:

  • Tu vida personal,
  • Ocio,
  • Amig@s,
  • Pareja,
  • Hijos,
  • Viajes,…

Y todo por conseguir un objetivo que quizás, nunca conseguirás. No quiero ser aguafiestas pero ten en cuenta que es una posibilidad.

Así que si disfrutas del camino, no perderás porque habrás disfrutado de todo el proceso, habrás aprendido de lo bueno y lo malo y estarás cada vez más cerca de tu objetivo.

Pero ten muy claro que, donde vas a pasar más tiempo, es en este camino, así que, si disfrutas de él, disfrutarás de tu vida.

Miedo al éxito

Uno de los miedos que podrían parecer más absurdos pero que existen, es el miedo a tener éxito…

El fracaso tiene muchos aspectos positivos asociados, aunque parezca que no.

  • Evitar ser demasiado visible.
  • Evitar ser vulnerable.
  • No salir de la zona de confort.
  • Evitar ciertas responsabilidades.
  • Miedo a las envidias ajenas.
  • Evitar el esfuerzo y trabajo que crees que requiere el éxito,…

Tener éxito tiene un precio y puede que de un modo inconsciente, tengas miedo a pagarlo, del mismo modo que puede que no te sientas merecedor de él.

Entender qué te está frenando te ayudará a seguir avanzando.

La zona de confort

Sí, esa famosa zona de confort de la que todo el mundo habla…

Como emprendedor tendrás que acostumbrarte a salir de ella pero sobre todo, a hacerla más grande para que te sientas más cómod@ haciendo cada vez más cosas: hablar en público, grabar vídeos, audios, realizar networking,…

Como decía anteriormente, a través de retos, afrontarás los miedos y te sentirás más capaz y poco a poco, podrás ampliar esta zona de confort.

Aprender a convivir con la incertidumbre

Algo que terminas aprendiendo aunque no quieras, es a aprender a vivir con la incertidumbre. Es inevitable.

Desde que decides lanzarte a la piscina y aunque tu emprendimiento funcione muy bien, vas a vivir con incertidumbre. Nunca sabrás al 100% que va a funcionar lo que vas a lanzar, lo que vas a hacer y lo que quieren de ti, si seguirá funcionando en el futuro.

Y tendrás que aprender a sentirte cómod@ en la incomodidad. Si te relajas, si confías más en ti, en la vida, en tu intuición y en tus capacidades para gestionar lo que venga, la incertidumbre será menos incómoda de lo que parece.

La Teoría del 1%

Otro aspecto muy importante, del que acostumbro a hablar siempre, es de la Teoría del 1%. Tal como decía hace un momento, con pequeños retos puedes mejorar tu autoeficacia y te sentirás cada vez más capaz de afrontar retos más difíciles.

Sin embargo, para que esto suceda, tienes que ponerte a prueba cada día, con pequeños retos cada vez más grandes.

La Teoría del 1%, te habla precisamente de esto, de la importancia de mejorar, aunque sea solo un 1% para ver beneficios a largo plazo.

No infravalores un 1% y empieza a crear pequeños cambios en tu vida, en tu negocio, en tu forma de actuar,… y descubrirás como, poco a poco, puedes mejorar y avanzar.

Retos pequeños para seguir avanzando poco a poco

Acostumbrarte a ser vulnerable

Emprender, muchas veces, también significar convertirse en alguien vulnerable.

Como decía anteriormente con el miedo al éxito, ser vulnerable es inevitable porque te expone ante las demás personas y uno de nuestros miedos más comunes, es el miedo a ser criticado y a no ser aceptado.

Si tu trabajo requiere exponerte y dar la cara, tendrás que aprender a que la gente opine de ti y no siempre para bien.

A veces la gente te criticará, aparecerán haters, se enfadarán contigo, pero la gran mayoría de las veces, todo este rechazo, no es por ti, sino por lo que generas en ellos, es decir, no es nada personal.

Tienes que aprender a que te resbalen estas críticas, a sacar las perlas constructivas que haya escondidas en ellas y saber que no es un ataque personal, que no es porque seas tú ya que si fueras otr@, seguramente te criticarían igual.

Gestionar tus emociones

Lo normal es sentir muchísimas emociones distintas emprendiendo.

Un día te sentirás Dios, el próximo te sentirás un Don Nadie (síndrome del impostor)

Es completamente normal, no es un camino fácil y nadie nos ha enseñado a transitarlo. Pero precisamente por esto, es importante aprender a gestionar estas emociones

  • A saber aprovechar los “subidones” de energía y motivación para avanzar y meterle caña.
  • Saber descansar y parar a tiempo antes de agotarte.
  • Saber gestionar los miedos y el desánimo y entender que es temporal, recordarte que tienes un “para qué” que es tu combustible y si lo has evaluado bien, te dará la energía para seguir avanzando.
  • Saber parar, reflexionar y pivotar si es necesario sin agarrarte a una idea que solo te lleva a darte golpes en la pared.

En definitiva, saber que vas a sentir muchas cosas pero aprender a no dejarte arrastrar por estas emociones.

Conocerte y observarte

Y un modo de aprender a gestionar todo esto, es precisamente, conociéndote, observándote y saber cómo actúas.

No me vale que digas que ya te conoces porque probablemente, solo te conoces a medias.

El único modo de descubrir tus creencias limitantes, tus miedos, tus “no merezco”, etc, es estando atent@ a lo que dices, a lo que haces, escuchando a tu diálogo interno y a tu charlatán que dirá mil veces (y extremadamente deprisa) de que no eres capaz, no es para ti o no lo vas a conseguir.

Y solo tomando consciencia, vas a darte cuenta de todo lo que tienes que trabajar para conseguir el éxito y la vida que deseas.

Saber escucharte, tratarte bien, convertirte en tu mejor amig@, conocer tus fortalezas y tus puntos débiles,… es imprescindible para emprender con éxito porque tendrás que convertirte en una versión renovada de ti, tendrás que convertirte en la persona que necesitas ser para ser el emprendedor que quieres ser.

El camino del héroe

Y precisamente, convertirte en la persona que tienes que ser para emprender, es de lo que va este apartado.

Si te fijas, en cualquier película de superhéroes, estos tienen un pasado que los convierte en los héroes que son en el presente, pero han tenido que vivir ciertas experiencias, ciertos fracasos y ciertos aprendizajes para poder ser lo que son ahora.

Esto es el camino del héroe.

Y es lo que tendrás que hacer tú. No te pido que te conviertas en héroe pero si que te conviertas en esa persona que necesitas ser para poder cumplir tus sueños.

Analiza qué pasos debes dar, qué debes aprender, con quién tienes que rodearte y ¡hazlo! Es el camino que tienes que recorrer para estar preparad@ para lo que te espera.

Puede que no sea un camino fácil, pero puedes estar preparad@ para afrontarlo.

Disciplina, perseverancia y paciencia

Hay ciertas habilidades que son imprescindibles para cualquier personas, tanto si pretendes emprender online como si no….

Si quieres conseguir algo en tu vida, tienes que aprender a tener disciplina, paciencia y perseverancia.

Para emprender no es distinto. Es vital perseverar porque te encontrarás con dificultades, tendrás ganas de abandonar, hasta algunas veces abandonarás, pero volverás a empezar y seguirás perseverando.

Perseverar, para mi, incluye tener disciplina porque cuando tengas ganas de abandonar, tendrás que recordarte tu “para qué”, tendrás que trabajar tu diálogo interno y no dejarte llevar por tus creencias limitantes ni tus miedos.

Esta disciplina es la que necesitarás para seguir hacia adelante, cada día, un poquito.

Y sobre todo, tener paciencia porque todo esto requiere tiempo. Nadie se convierte en héroe de la noche a la mañana. Tienes que aprender, practicar, ponerse en forma,…

Así que tómatelo con calma. Nuestra mente va a protegernos y no estamos preparad@s para vivir con incertidumbre, tendrás que ir a contracorriente, no solo de la sociedad (seguramente), sino también de tu mente. Disfruta del camino, un pasito cada día, y sigue siempre hacia adelante, aunque tengas que parar de vez en cuando. No abandones, aprende todo lo que puedas y adáptate cuando lo necesites, pero sigue avanzando. Y no olvides que puedes hacer de tu mente, una gran aliada, no la descuides porque si la trabajas adecuadamente, puede abrirte muchas puertas. 🙂

2ª imagen de Pixabay

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Sobre la autora

¡Hola! Psicóloga, Coach, Escritora, Equinoterapeuta, etc... Aprendiz de la vida y de la naturaleza, siempre dispuesta a aprender y a descubrir algo nuevo. Me encanta disfrutar de los pequeños grandes placeres de la vida: leer, las puestas de sol, la naturaleza, las croquetas, la música, los pasteles,... ;)

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