Si hace tiempo que me sigues, no será ninguna novedad que te hable de retos.

La verdad, es que sin saberlo, llevo toda mi vida retándome…

“A ver si consigues decir hola a ese desconocido”

“Va, intenta levantarte a la primera”

“Corre como mínimo hasta que llegues a ese árbol”…

Un reto no tiene porqué ser algo muy grande. Tod@s nosotr@s tenemos retos en nuestro día a día y puede que solo sean retos para nosotr@s mientras que, para otr@s, sean algo sin dificultad alguna.

Y también está bien… Solo tú sabes qué es un reto para ti.

Sin embargo, elegir ponerse retos más allá de los que nos encontramos en nuestra vida, pueden ayudarnos a mejorar mucho nuestras vidas, y hoy te cuento por qué.

Te ayudan a salir de tu zona de confort (y a acostumbrarte a la incomodidad)

Esto es una obviedad, lo sé, pero es así. Cada vez que te retas a hacer algo, te estás retando a hacer algo que te incomoda, que requiere cierto esfuerzo y, por lo tanto, te obliga a salir de la zona de confort.

Cuánto más te acostumbras a salir de la zona de confort, más cómod@ te sientes y más expandes esta zona, así que, cada vez te sentirás mejor haciendo cosas que no estás acostumbrad@ a hacer.

Lo que te frena de conseguir muchas cosas en tu vida es ese miedo a la incomodidad (y esa comodidad de la que cuesta tanto salir). Así que, cuanto más te acostumbres a sentirte incómod@, más cosas te atreverás a hacer (y más puertas se te abrirán).

Te sientes más capaz

Cada vez que consigues un reto, te sientes más capaz y precisamente esto, es lo que necesitas para poder hacer más y más cosas en tu vida: sentirte capaz de hacer lo que te propongas.

Si te daba miedo, te darás menos miedo, si te sentías insegur@, te sentirás más segur@,… y serás capaz de dar el paso cuando antes te frenabas.

¿Te imaginas atreverte a decir no, a pedir un aumento, a no permitir que se aprovechen de ti, a hacer lo que te da miedo…?

Y esto, te llevará a lo siguiente…

Aumenta tu autoestima

Cada vez que consigas un reto y te sientas más capaz, aumentará tu autoestima.

Tal como cuento en el Programa Deja de ser tu peor enemigo, dentro de la autoestima se encuentran varios conceptos como autoimagen o autoconcepto, y cuando te sientes capaz, aumenta y mejora el concepto que tienes de ti mism@.

¿La consecuencia?

Que aumenta tu autoestima.

La autoestima no es un lugar donde tienes que llegar, es el viaje

Elena Puig

Tienes un subidón de energía con cada éxito

¿Te imaginas tener muchos éxitos diarios?

Esto es lo que puedes conseguir si te pones muchos pequeños retos cada día.

No necesitas un gran logro pero sí pequeños logros que consigas saliendo de tu zona de confort, que hayan requerido cierto esfuerzo pero que puedas conseguir.

¿El resultado?

La satisfacción de conseguir lo que te propones.

Te acostumbras a conseguir lo que te propones

Este es otro beneficio secundario.

Uno de nuestros grandes problemas es que no cumplimos casi nunca lo que nos proponemos. la procrastinación, la pereza, la comodidad,… siempre están ahí para NO hacer lo que nos gustaría hacer.

Ni nos han enseñado a ser constantes, ni a esperar las recompensas a largo plazo, ni a cumplir con nuestra palabra (sobre todo cuando es con nosotr@s mism@s).

Cuando cumples tus pequeños retos y sientes la satisfacción de cumplirlos, es más probable que lo vuelvas a hacer (refuerzo positivo), así que es más probable también, que consigas crear cambios en tu vida.

Si quieres crear un nuevo hábito, necesitas ponerte pequeños retos diarios que te hcerquen a él.

Te tomas la vida menos en serio y más como un juego

Es más divertido tomarse un hábito nuevo como un juego:

“A ver si soy capaz de pasarme un mes sin tomar azúcar”

Que como una obligación:

“Voy a hacer dieta y a eliminar el azúcar”.

Ponerte retos y tomártelos como un juego, no solo te ayuda a hacerlos sin sentirte tan obligad@, sino que también, te diviertes haciéndolo y no sientes que es tan grave si no los cumples (la vida sigue aunque tomes más azúcar del que te habías propuesto tomar).

Avanzas sin darte cuenta

A veces nos ponemos objetivos enormes que parecen imposibles de conseguir y nuestra mente, como así lo cree, lo vemos muy difícil de poner en práctica.

Y es aquí cuando empiezan las excusas, la pereza, el “el lunes empiezo”,… y es muy probable que termines abandonando.

Sin embargo, si te pones pequeños retos que puedes conseguir y encima te los tomas como un juego y te diviertes haciéndolos (aunque te cuesten y te hagan salir de tu zona de confort), consigues avanzar más rápido que con grandes retos que te abruman.

Recuerda, uno siempre será más que zero.

En la Academia de vida Becoming, puedes encontrar un montón de retos, tanto de pago como gratuitos, para ayudarte a salir de la zona de confort, aumentar tu autoestima y descubrir cómo pueden beneficiarte estos retos en tu vida.

Además, puedes contactar conmigo para que te ayude a crear un reto a tu medida y para acompañarte a lo largo del camino…

— No te creas nada de lo que leas al 100%. Primero piénsalo, pruébalo y si te sirve, quédatelo. —

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Sobre la autora

¡Hola! Psicóloga, Coach, Escritora, Equinoterapeuta, etc... Aprendiz de la vida y de la naturaleza, siempre dispuesta a aprender y a descubrir algo nuevo. Me encanta disfrutar de los pequeños grandes placeres de la vida: leer, las puestas de sol, la naturaleza, las croquetas, la música, los pasteles,... ;)

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